¿Cómo escoger una reparadora de crédito confiable?

El sobreendeudamiento es una de las dificultades financieras más graves que enfrentan los mexicanos. Se desarrolla por diversas causas, la más común es la mala administración del dinero, a la que se suman otras variables, tales como eventos imprevistos que requieren grandes cantidades de dinero.

Según datos recabados en una encuesta, el 30.64% de los clientes mencionó que el inicio de sus problemas de pago se debió a la falta de conocimiento e información sobre el funcionamiento de una tarjeta de crédito, mientras que el 6.41% intentó mantener un estilo de vida que superaba su solvencia económica.

Como resultado, los pagos atrasados y las llamadas telefónicas del área de cobranza comienzan a acumularse, todo ello mientras los intereses de la deuda aumentan el total de la misma. Esto, además de causar estrés, repercute en el historial crediticio del moroso e incluso puede provocar la pérdida de bienes para poder pagar lo que se debe.

Las reparadoras de crédito en México comenzaron a funcionar en 2009. Este concepto se inspiró en las organizaciones de liquidación de deudas de Estados Unidos. En México operan de manera similar y la Procuraduría Federal del Consumidor supervisa sus actividades (PROFECO).

Buscar el consejo de una organización de reparación de crédito antes de que el problema se agrave hace que sea más sencillo negociar con algunas instituciones financieras, como bancos, tiendas departamentales, préstamos personales y algunos préstamos para vehículos.

¿Cómo solicitar una asesoría de una reparadora de crédito?

Como primer paso, se debe conocer cómo se van a gestionar los pagos pendientes, sin tener que recurrir a otros préstamos o créditos. Esto implica que hay que diseñar un plan a medida antes de que el cliente pueda empezar a contribuir a su cuenta. Mientras la entidad negocia, los ahorros crecen, y la deuda se satisface cuando se encuentra el mejor descuento que se puede cubrir con los fondos recaudados.

Una reparadora financiera no hace consolidación de deudas; esta es una distinción importante. Consolidar una deuda, según la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), es un procedimiento que implica acercarse a la institución que ofrece las mejores condiciones de pago y que logra liquidar las deudas acumuladas con otros acreedores, es decir, las agrupa y fija una tasa de interés.

Lo más importante, como advierte la CONDUSEF, es evitar obtener servicios de empresas con mala reputación, como las que otorgan créditos "de manera rápida y fácil". Estas empresas necesitan un pago por adelantado o prometen cambiar la información en tu registro del buró de crédito.

Si decide recurrir a una empresa de reparaciones para resolver sus dificultades financieras, asegúrese de que la empresa esté registrada y de que no prometa "soluciones mágicas" para deshacerse de sus deudas; éste será el primer paso para sanear su historial.

Aunque algunas personas prefieren pagar por su cuenta, cuando se trata de grandes sumas, la falta de conocimientos y experiencia puede dificultar el cumplimiento de su objetivo. Por ello, una de las ventajas que ofrecen las organizaciones de reducción de deudas es la obtención de un asesoramiento individualizado.